viernes, 25 de abril de 2008

La Crisis Económica en la Sierra de Cadiz

En Plena Crisis Económica, un Ayuntamiento de Villamartín, por mucha mayoría absoluta que tenga no puede despilfarrar el dinero público.

 

El capricho de no montar la Feria de Muestras de la Sierra de Cádiz en los terrenos de la Cooperativa del Campo, y, por contrario, montarla en el Recinto Ferial de Villamartín, ha costado al erario público cuatro (4) veces más que si se hubiese realizado en su sitio habitual.

 

No es casual que el empresariado de la Sierra de Cádiz, tanto turístico, como de otros sectores económicos, no estuviesen presente en la misma, ya que desde la Mancomunidad de Municipios de esta Sierra de Cádiz, se les está evitando y boicoteando constantemente. Y estamos empezando a preguntarnos:

 

 ¿Qué oscuros intereses están moviendo a los políticos que nos rigen a boicotear al empresariado que no comulgan con ellos?. ¿Se puede, desde esta Mancomunidad, por otra parte, cementerio de políticos desahuciados de sus cargos en sus poblaciones, manipular el dinero público, de forma que cuando va a haber un reparto de este dinero, siempre aparecen empresas, casualmente de Jerez, a llevarse la tajada más grande del mismo, dejando a las empresas de la Sierra de Cádiz sin tajada alguna?. ¿Se está instalando la Corrupción en esta Mancomunidad de Municipios y en el Ayuntamiento de Villamartín?, porque el personal se está preguntando:

 

 

¿Se encontrarán los 200 y pico m2 de moqueta color Burdeos y otros rollos color verde que se llevaron cerca del Stand de Villamartín, durante la Feria de Muestras de la Sierra de Cádiz?.

¿Se encontrarán los utensilios, enseres y todo tipo de herramientas que están desapareciendo constantemente del Palenque del Ayuntamiento de Villamartín?.

 

¿Cuándo se terminarán las borracheras y comilonas de ciertos Concejales y políticos de la Mancomunidad, con el dinero de todos?¿Hasta cuando se van a estar cerrando los restaurantes a las siete de la mañana, porque un político ha decidido pasar la noche toledana en él, con dinero público?.

 

Estas y otras preguntas del mismo tono se están empezando a escuchar por los rincones de Villamartín, en plena crisis del agua y, en el inicio de la crisis económica más grande que se ha conocido desde hace mucho tiempo.

 

La crisis del Agua en Villamartín es tan cruda que no ocurría nada igual desde el año 1926, cuando se realizó la canalización de la misma por las calles y casas de la población.

 

La crisis económica está trayendo a los obreros de Villamartín desde la Costa donde trabajaban hasta su población. No ha valido para nada la promesa del Alcalde de Villamartín de traerlos con puestos de trabajo: ¿Qué ha hecho este hombre durante cinco años, que no solo no ha conseguido crear un solo puesto de trabajo, sino que está expulsando a las empresas que ya están ubicadas en esta población?.

 

En plena crisis económica no se puede tener retenidos proyectos de gran envergadura que encargó y no pagó: Comercializadora de los Productos de los Riegos de Villamartín. No se puede negociar con sus compañeros de partidos el dejar parado este proyecto, a cambio de realizarlo en Jerez y, colocar a algunos familiares y otros Políticos de su partido, en la Delegación de Agricultura, y en la Mancomunidad, en perjuicio del pueblo de Villamartín.

 

En Plena Crisis Económica con un paro galopante en la Provincia de Cádiz, rayando el 20%, no se puede jugar con las empresas,  personas y familias de un pueblo como Villamartín, hurtándole, no solo el pan y la sal, sino incluso, el ocio y el disfrute cultural.

 

 Villamartín y las demás poblaciones de la Sierra de Cádiz, en estas circunstancias, no se pueden permitir el lujo de despreciar la realización de la III Bienal de Poesía, que tanto prestigio ha dado a la población: en la Feria Mundial del Libro de Méjico en 2007, se estuvo hablando de la II Bienal de Poesía de Villamartín, como uno de los logros culturales de mayor importancia realizado en España en favor de la poesía.

 

En plena crisis económica, los políticos cuando no sirven, se tienen que ir a sus casas. La población de Villamartín. y las poblaciones que componen la Mancomunidad de Municipios de la Sierra, no se merecen que se les trate de forma feudal y tercermundista.

 

Por tanto, los políticos tienen que ponerse las pilas y comenzar a depurar responsabilidades por los desmanes cometidos, así como retomar los contactos y contar con todos los empresarios de esta Sierra Gaditana.

 

 

           Javier Fernández

         Presidente Centristas de Villamartin

viernes, 11 de abril de 2008

EL SEÑORITISMO ANDALUZ

 

 

 

 En Andalucía, con veinte años ya de chavismo, se ha vuelto a renovar el mandato. Parece, no obstante, que el socialismo andaluz inicia aquí su declive; ha perdido siete escaños con respecto al cómputo electoral de 2004; se palpa un cierto desgaste, ocasionado por la erosión de este largo periodo, por las aristas del clientelismo, el hermanismo, la inepcia y la flaca gestión. El éxito no se explica sólo por el voto útil a los socialistas, sino por el escaso empuje de la oposición falta de energía ilusionante y de los instrumentos necesarios para deshacer las trabas del viejo voto timorato, que se ve obligado con el que ostenta el poder.

 

Este antiguo y noble pueblo, de mentalidad rural, inveteradamente sometido al caciquismo y señoritismo clientelar, no ha vencido aún sus miedos a perder su estatus, su paga y acomodo, si no vota a los que mandan. El PSOE goza de estabilidad; se presenta con el "suma y sigue", que recalca la rutina política de la Junta y, en curiosa anomalía democrática, no se desgasta, no se le castiga, se le reelige y, beneficiándose siempre de las alteraciones y movimientos políticos de su entorno, como ahora de la caída de los andalucistas, acaba afirmando su hegemonía en Huelva, Sevilla y Jaén. Las masas populares, al identificar el socialismo con su propia categoría social, convierten Andalucía en el granero y señorío de Chaves. Serán las nuevas generaciones modernas y preparadas las que, con concepciones más abiertas, abran los cauces, se desprendan de atavismos estoicos y vuelquen la inercia. Los catalanes de pueblos y periferias también han votado mayoritariamente a Zapatero, pero, allí, no por él, sino por frenar al PP, a lo que ha contribuido enormemente la trágala de infundios contra los populares, hábilmente orquestada desde el ámbito gubernamental y alimentada por la diaria y machacante voz de los Numerosos Medios proclives al socialismo.

 

Arenas, obteniendo una apreciable subida en todas las provincias sureñas y en las ciudades de más de 50.000 habitantes, junto con el triunfo en Almería y Málaga, ha logrado inclinar la tendencia. Pero, es importante constatar, que el PP, no ha sabido desbaratar las artimañas del contrario, poner de manifiesto, con toda claridad, la gran cantidad de falsedades que le achacaban y denunciar el malsano acoso y derribo al que estuvo sometido desde el principio, con el "todos contra el PP". Sobre todo, Arenas, no supo presentar un entusiasmante proyecto de centro, asentado en la eficiencia, en el consenso y en la novedad, destruir la asimilación con la derecha caciquil y ganarse a la juventud con caras y formas acordes a los tiempos. Ha de granjearse el mundo de la comunicación y de la cultura y airear con habilidad los errores y maniobras del contrario.

 

La realidad andaluza no responde a esa reiterativa cantinela del progreso y del cambio. Sigue existiendo una enorme bolsa de pobreza, con grandes diferencias entre ricos y pobres; manifiesta un profundo desconcierto en el campo educativo, que, gracias a la LOGSE y la ESO registra un nivel escolar bajísimo, según informes internacionales; y mantiene el PER, sin duda necesario para el sustento de tantas pobres gentes, pero, que ata en dependencia, crea abusos y servidumbres y obliga al constante engaño con la cuestión de las firmas por las peonadas; exige una eficaz reforma y sustitución por otro modelo más justo y ventajoso.

 

El pueblo andaluz sabio y sereno precisa un verdadero progreso en justicia social y solidaridad, en el pleno empleo y en cultura y educación; así como un cambio de mentalidad encajado en la modernidad.

 

jueves, 10 de abril de 2008

LA LECCIÓN DEL CASO MARI LUZ

La muerte de Mari Luz, la niña vilmente asesinada en Huelva, ha dejado una lección que todos deberíamos aprender. El mal o "lo malo" es un elemento presente en la vida humana. No podemos desprendernos de él por mucho que lo intentemos. Entre otras razones, porque somos limitados y el mal nos acompaña como inherente a nuestra propia naturaleza. A veces nos vemos obligados a escoger "lo menos malo" y a aceptar, incluso, que "lo mejor es enemigo de lo bueno". Pero esa es la grandeza del ser humano, elegir entre el bien y el mal; la libertad.

El problema del mal es tan antiguo como la humanidad. Para los filósofos, es difícil de definir, casi no se puede decir otra cosa que "el mal es lo opuesto al bien", o que "el mal es la ausencia de bien". Para los moralistas, "el mal es lo que se opone a las buenas costumbres". Para las personas sencillas, "no respetar ni al prójimo ni a Dios": robar, matar, arramblar con los derechos ajenos, mentir, calumniar, blasfemar, rechazar la ley natural impresa en el hombre. De ahí que las personas sencillas vean tan importante educar a la niñez desde la más tierna infancia: "El arbolito, desde chiquito" y "Más vale prevenir que curar".

La cara de Mari Luz, desde que desapareció, ha quedado grabada en nuestras almas como el símbolo de la inocencia masacrada, de la niñez destruida, de la alegría arrasada. Uno se imagina aquella mano que cortó su respiración como unas tenazas torvas estrangulando su vida. Nos costará mucho tiempo comprender lo que han hecho con esa niña de cinco años. Muchos de los vecinos del presunto autor, de los amigos y de la opinión pública, si lo hubieran dejado, hubieran acabado con él de la peor manera.

Y, sin embargo, tras el escandaloso "affaire", el único que ha sabido superar la maldad ha sido el padre. Ha pedido públicamente que nadie se tome la justicia pos su mano, porque convertiríamos la vida en una lucha de venganzas; que confía en la justicia, porque estamos en un país civilizado, aunque cree que ha habido negligencias, y que no desea para el presunto autor el infierno que durante dos meses ha tenido que sufrir esperando que apareciera su hija. Mientras tanto, seguirá orando por él y por su familia. Él asegura que tiene fe de que un día se encontrará de nuevo con su hija Mari Luz".

Ante tanta entereza, ecuanimidad y esperanza, una especie de escalofrío recorre nuestra conciencia. Porque el caso de Mari Luz no es el primero de nuestra historia más reciente; porque cada día es más frecuente leer que lo que priva para muchos es el ajuste de cuentas; que el caso de Mari Luz ha dejado al descubierto una cadena de errores y fallos que implica a jueces, al Consejo General del Poder Judicial, a la Junta de Andalucía y al propio Ministerio de Justicia.

Estoy seguro que Mari Luz, desde otro mundo lleno de luz, habrá repetido lo que tantos inocentes: "Perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen". Mientras tanto, los juzgados siguen colapsados, sin medios para realizar una justicia segura y eficaz, sin reacción corporativa para dar salida a tantos casos inocentes como esperan soluciones justas. Aquellos tres poderes independientes de la democracia –legislativo, ejecutivo y judicial- lo están convirtiendo en una burla ineficaz, aunque sea una útil lección.

miércoles, 9 de abril de 2008

Los gobiernos Chaves-Zapatero tiran agua andaluza al mar por imprevisión y desidia

El pantano de la Concepción, situado al norte de Marbella (Málaga), ha tirado al mar hasta ayer  más de cuatro hectómetros cúbicos de agua, a razón de entre 31 y 62 litros por segundo. Lo cuenta El País. Mientras tanto,  la Costa del Sol lleva desde noviembre de 2005 sometida a un decreto de sequía que impone fuertes restricciones al regadío agrícola. NO habría ocurrido si se hubieran llevado a cabo dos actuaciones: el recrecimiento de la pared de la presa prevista desde 2001 y la ampliación de la tubería que une la presa con Málaga, prevista desde 2005. Eso sí, Zapatero ayer prometía acabar con la falta de agua en toda España.

 

Dado que la mencionada presa, que regula el río Verde, estaba llena hasta rebosar y ante la persistencia de las lluvias, no ha habido otro remedio que abrir las compuertas y verter al mar el líquido para evitar el desbordamiento de la presa. Este vertido es el tercero, si se tienen en cuenta los dos anteriores del año pasado.

 

Para haberse evitado este vertimiento y desperdicio del agua tan preciada en Andalucía, habría hecho falta que se hubieran llevado a efecto las actuaciones previstas. Una, el recrecimietno de la pared de la presa en más de 16 metros, obra que hubiera permitido disponer de 40 hectómetros cúbicos más. Esta obra esta prevista desde 2001, etapa de gobierno del PP, que no se llevó a cabo y que no ha continuado la Junta de Andalucía, que tiene ahora las competencias tras la desaparición de la empresa ACUSUR creada por el PP.

 

El PSOE, que paralizó muchos de los proyectos del Plan Málaga, incluido el de subir la presa 16 metros más. En agosto de 2007, ante la falta de precipitaciones y tras dos años de sequía, la Cuenca Mediterránea Andaluza, de la Junta de Andalucía, retomó los proyectos, pero esta obra no podrán estar en funcionamiento hasta el año 2011.

 

La ampliación de la tubería que conecta la presa con Málaga debería haberse acometido en 2005, pero ha estado paralizada por trámites de expropiación.

 

Por eso, produce un tanto de hilaridad y no poco escepticismo la referencia de ayer de Rodríguez Zapatero al agua y a Andalucía: "Pese a la dura sequía de estos años, no ha faltado agua para consumo humano en ninguna parte del territorio nacional y no ha habido necesidad de restricciones, como sí se produjeron anteriormente. Lo pueden testimoniar en Andalucía, en Murcia, en la Comunidad Valenciana, donde toda la política ha estado garantizar el consumo básico. Y esto mismo ocurrirá en Cataluña."

 

Como se recordará fácilmente, el PSOE, y el gobierno de Zapatero, a frente, derogó el Plan Hidrológico y dijo tener una alternativa para que el agua llegara a toda España y, naturalmente, a Andalucía. Pero el Gobierno no ha puesto en servicio en cuatro años ni una sola desaladora nueva. Sólo la desaladora de Marbella, y porque fue acabada en 1996, aporta agua a los usuarios andaluces. Cuatro años han pasado y sólo se produce más agua en las desaladoras de Alicante(2003)y San Pedro del PInatar(2006). Ni una gota más en Andalucía. Manuel Chaves, que al principio se apuntó al Plan Hidrológico y hay foto de ello, luego lo traicionó y ahora incluso pretende llevar agua desde Carboneras a Barcelona por barco.

 

Para ello, el gobierno Zapatero invertirá diez millones de euros. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, confirmó que el Gobierno, la Junta de Andalucia y la Generalitat han elaborado un convenio para el traslado de agua desalada a Cataluña desde la planta de Carboneras, en Almería, la más grande de Europa. El agua se trasladará en barco para paliar el déficit de agua que puede existir en Cataluña si en la primavera las precipitaciones son escasas. 

 

Sin embargo, el PP considera que durante toda la legislatura se ha demostrado que Zapatero sólo mira al norte y que los problemas de agua en el sur de España no le importan en absoluto. Buena prueba de ello es que el agua desalada que prometió como alternativa al trasvase del Ebro se irá a Cataluña.

 

martes, 8 de abril de 2008

EL SILENCIO COBARDE DE ZAPATERO

Mientras Sarkozy amenaza con boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekin y exige a los chinos respeto a los derechos humanos en el Tibet y negaciaciones con el Dalai Lama, el español Zapatero mantiene un silencio cobarde que contrasta con su pretendida condición de "progresista" y lider de la izquierda.

La alemana Ángela Merkel y su ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier también han expresado su intención de no acudir a la ceremonia inaugural, lo mismo que el presidente del Parlamento Europeo, Hans Gert Pöttering. Otras decenas de líderes europeos de inferior rango, como el alcalde de Praga, Pavel Bern, tambien han hecho declaraciones para exigir a los chinos que dejen de asesinar tibetanos y que respeten los derechos humanos.

El silencio de Zapatero es una vergüenza para España y revela que su pretendido progresismo es una estafa.

 

lunes, 7 de abril de 2008

Se equivocan los pueblos cuando votan?

 

Los españoles nos merecemos a Zapatero.

 

¿Se equivocan los pueblos cuando votan?

Ni siquiera ha pasado un mes desde que los españoles votaron y decidieron que Zapatero les gobernara durante cuatro años más. En ese mes han ocurrido cosas terribles en España, tan graves que plantean con descaro la pregunta más inquietante del sistema democrático: ¿Se equivocan los pueblos cuando votan?

Algunos creen que "sí" y citan el ejemplo de Adolf Hitler, elegido libremente por los alemanes, pero otros muchos creemos que los pueblos no pueden equivocarse cuando votan en democracia. Si eligieron a Hítler es porque, colectivamente, Alemania se merecía un dirigente como aquel.

El italiano Umberto Eco, uno de los intelectuales más lúcidos y respetados del mundo, cuando se le preguntó recientemente que pasaría si Italia eligiera de nuevo a Silvio Berlusconi, respondió: "Significaría que Italia se merece a Berlusconi".

Luego "España se merece a Zapatero", un dirigente que, al igual que ocurrió durante la pasada legislatura, sigue acumulando estragos en su gobierno, incluso en la etapa en que está "en funciones".

Desde las elecciones del 9 de marzo, España ha sido sacudida por un escándalo tras otro, todos productos del mal gobierno y de la incapacidad de una clase política fracasada: el indecente y rastrero ofrecimiento a ETA de Navarra por parte de los negociadores de Zapatero, revelado hoy mismo por el diario "El Mundo";
el caso del asesino de la niña Mary Luz, en libertad, pese a estar condenado, por dejadez y errores de una Justicia española que está en la UVI; el caso del terrorista "grapo" Marcos Martín, puesto en libertad a pesar de haber asesinado a un policía, también por impericia judicial, sin que al ministro de Justicia se le ocurre dimitir; el caso de una banda de ladrones violentos albano-kosovares, detenida por la policía y puesta en libertad por los jueces, con el resultado de veinte nuevos robos en polígonos industriales de Madrid; el caso de la sed de agua en Barcelona y el ridículo debate sobre cómo traer agua, del Segre, en barco desde Alemería, donde llueve cinco veces menos que en Barcelona o en tren, como en el Oeste americano; el fraude de ley que representa que un partido, en este caso el PSOE, ceda senadores propios a otro partido, sólo para que se consigan más ventajas y financiación, traicionando así, con despótica desfachatez, la voluntad política de los ciudadanos votantes; el escándalo de la soledad de Zapatero en la cumbre de la OTAN de Bucarest, terrible imagen de soledad y aislamiento captada por la cámara, que refleja la caída en picado del prestigio internacional de España y la ineptitud y acomplejada torpeza de su máximo dirigente para relacionarse con sus colegas internacionales...

Con toda seguridad, en pura ortodoxia democrática, los ciudadanos españoles no nos hemos equivocado al elegir a Zapatero. Es lícito que algunos piensen, incluso, que Zapatero era la mejor opción. Lo que sí está claro es que, como afirma Umberto Eco, "los españoles nos merecemos a Zapatero".

 

viernes, 4 de abril de 2008

La 'ciudadanía' andaluza está mal

La 'ciudadanía' andaluza está malA los políticos les gusta más hablar de "ciudadanía" que de ciudadanos, entre otras razones porque la ciudadanía es un grupo amorfo y sin personalidad propia, mientras que el ciudadano piensa, exige y hasta puede rebelarse. A los políticos se les llena la boca cuando hablan de "la ciudadanía" como si se refirieran a una instancia sabia y soberana, capaz de juzgar la política y de ejercer una influencia suprema en el gobierno, pero esa ciudadanía no existe en la democracia española y, como mucho, es una masa manipulable de individuos escasamente formados, ignorantes, asustados e incapaces de cumplir con su deber de exigir a sus representantes políticos y controlarlos.

La ciudadanía andaluza, integrada por casi diez millones de habitantes, uno de cada cinco españoles, es un desastre a juzgar por lo que revela el número 17 de la revista "Actalidad", dedicada a "La ciudadanía andaluza hoy".

El ciudadano andaluz desconfía de las instituciones y todavía más de los políticos. Un tercio de los andaluces desconfía de los parlamentos andaluz y español, pero dos tercios recela de los políticos. La institución que más valora es el Parlamento Andaluz, con un aprobado escueto de 5.4 puntos sobre 10, pero otorga suspensos estruendosos a los políticos (3.09) y al Parlamento español (4.8).

El ciudadano andaluz se abstiene masivamente cuando se abren las urnas y en algunos casos la abstención llega a ser escandalosa (59.1 por ciento en las elecciones europeas). El nuevo Estatuto de Andalucía, una ley básica que regula su vida política, fue aprobado por apenas un tercio de los electores, lo que denota que el ciudadano valora poco la democracia como sistema.

La desinformación es escandalosa. Los datos revelan que la ciudadanía andaluza está peor informada que la media española, cuya información ya es deficiente. La desinformación ciudadana implica incapacidad para exigir y controlar a los representantes políticos. Mas de la mitad de los andaluces no tienen ni idea en qué gasta el dinero la Junta de Andalucía y el 90 por ciento ni siquiera conoce al cabeza de la lista que votan en las elecciones.

Los niveles de participación en la vida política y social son también decepcionantes. Sólo el 32 por ciento de los andaluces pertenecen a alguna asociación. Sólo cinco asociaciones superan la barrera del 3 por ciento: los sindicatos (5.5%), los grupos religiosos (5.4), los clubes deportivos (3.3), los partidos políticos (3.2) y los que defienden la paz, los derecos humanos y otras ONGs (3.2). Casi el 80 por ciento no va a las manifestaciones, ni trabaja con otros para resolver problemas sociales y el 74.2 por ciento afirma que no se puede confiar en la gente.

Para esos ciudadanos, cumplir la ley es sinónimo de ser buen ciudadano, pero el 20 por ciento se declara dispuesto a tolerar ilegalidades y trampas en los municipios "si nos benefician a todos".

En fin, un verdadero déficit de ciudadanía en Andalucía, por desgracia sólo un poco peor que la también decepcionante media española.

La revista Actualidad es una publicación del Centro de Estudios Andaluces, organismo oficial dependiente de la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía, más seria y fidedigna de lo que cabría esperar, dada su dependencia del poder político.